Gestión de riesgos ambientales, climáticos y sociales

El cambio climático representa uno de los desafíos más importantes a nivel mundial, afecta a todos los sectores de la economía y requiere acciones de entidades públicas y privadas. Por ello, la ABM trabaja en la capacitación y desarrollo de herramientas que permitan analizar los riegos ambientales, climáticos y sociales desde el sector financiero.

¿Por qué es importante impulsar el análisis de riesgos climáticos, ambientales y sociales?
Los grandes proyectos industriales y de infraestructura pueden tener impactos negativos sobre el medio ambiente y las personas. A través de la gestión y análisis de riesgos ambientales y sociales, es posible evaluar e identificar de manera estructurada los posibles impactos negativos. De esta forma, los proyectos que reciben financiamiento a través de la banca se pueden llevar a cabo de manera responsable social y ambientalmente.
La gestión de riesgos ambientales y sociales permiten minimizar, mitigar y/o compensar impactos negativos en el medio ambiente o en la comunidad.
La ABM trabaja en la capacitación y desarrollo de herramientas que permitan analizar los riegos ambientales, climáticos y sociales desde el sector financiero.
Impulso de identificación, medición y gestión de riesgos socio-ambientales y climáticos :
3er pilar del Protocolo de Sustentabilidad.
Adhesión a los Principios del Ecuador.
Capacitaciones y talleres con apoyo de BID y GIZ para implementar las recomendaciones de TCFD, así como análisis de riesgos climáticos, ambientales y sociales.
Desarrollo de Herramientas para analizar riesgos ambientales y sociales.
El riesgo climático como una fuente de riesgo financiero.

El Banco de México incorporó por primera vez en 2019 un apartado respecto al riesgo ambiental en su reporte semestral sobre Estabilidad Financiera. En él destaca la importancia de la medición e incorporación del riesgo climático en las operaciones recurrentes de las instituciones del sistema financiero, así como en sus análisis de riesgos, toda vez que los riesgos ambientales pueden ser una fuente de riesgo financiero.

Para promover la incorporación de los riesgos climáticos en las operaciones recurrentes de las instituciones financieras, en diciembre de 2017 se creó la Red de Bancos Centrales para el Enverdecimiento del Sistema Financiero (NGFS por sus siglas en inglés). El NGFS cuenta actualmente con 66 miembros y su objetivo es ayudar a fortalecer la respuesta global para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París y a mejorar el papel del sistema financiero para gestionar los riesgos y movilizar capital para inversiones verdes y bajas en carbono para el desarrollo sostenible.

El Banco de México es uno de los miembros fundadores, y la CNBV se adhirió como miembro en 2019.