Anuario Financierio de la Banca en México



   

millones a partir del 12 de marzo. Finalmente, a finales de abril el banco central interpretó que la reducción de las tasas de fondeo que se registraban en ese momento contravenía los supuestos en que basaba su decisión de no modificar la política monetaria. Por ello, aun estando en medio del plazo habitual de revisión quincenal de la postura de la política monetaria, decidió aumentar una vez más en cuatro millones la restricción monetaria para dejarla en 37 millones, situación que ya no se ha modificado hasta el cierre del primer semestre.

En ese lapso de dos meses la política monetaria se endureció y marcó el repunte de las tasas de interés que mencionamos anteriormente. Aunque se trata de un movimiento moderado, se ha despertado cierta inquietud entre los usuarios del crédito respecto a la posibilidad de ver incrementados sus pagos o, en el caso extremo, verse de nuevo orillados a una situación difícil como ocurrió en 1995. Con mucho, este no es el caso, pero habremos de volver a este tema más adelante.

En síntesis, el entorno económico se mantuvo muy favorable a la demanda crediticia, aunque no parece haber sido suficiente para provocar un mayor repunte. En lo que viene, el ambiente económico se muestra aún más promisorio, ya que estamos a la puerta de un período de recuperación y la estabilidad macroeconómica se mantiene en rangos muy aceptables. La mesa está puesta.

CAPTACIÓN

Con una esperanza renovada, la captación parece reaccionar y retoma recientemente el camino del crecimiento. Todavía durante el segundo y tercer trimestres de 2003 se registraron reducciones reales de 5% en tasa anual en cada caso, pero al cierre de 2003 la cifra se tornó positiva (2.5%), en tanto que al primer semestre de 2004 alcanzó un crecimiento de 6.5%.

Con un saldo de 1,530 millones de pesos –según boletín de la CNBV al segundo trimestre de 2004- la composición de la captación sigue dominada por los depósitos a plazo (45% del total), pero ya están muy cerca los depósitos a la vista (42%, gráfica 4). La recomposición a favor de depósitos más líquidos no se detiene. En anuarios pasados ya apuntábamos la creciente preferencia del público por instrumentos con mayor liquidez, dado que la reducción de las tasas de interés, así como el surgimiento de sociedades de inversión y otras modalidades más versátiles disminuyen el atractivo de los plazos largos. Así pues, comparando con igual trimestre de 2003, los depósitos a plazo retrocedieron 0.6 puntos, mientras que aumentó su participación en 1.9 puntos la captación líquida que, dicho sea de paso, también ofrece algunas modalidades con intereses –de hecho, actualmente tres cuartas partes de esos depósitos generan intereses- lo que constituye un incentivo adicional a favor de este tipo de captación.
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